desaparezcamos.
recuerdo aún el sentimiento fuerte que pude sentir y que sentiré creo yo hasta el fin de mis días, todo lo que llegué a sentir, y todo lo que me hacías sentir con tus manos sobre mi espalda, con tus abrazos, con esas tonterías que me hacían tanto reír, esos mordiscos, el tacto de tu pelo debajo del agua, y, oh dios, esa forma que tenías de mirarme, como si fuera un trofeo, como si yo fuera tu recompensa a tanto dolor, esa forma de tocarme como si cada centímetro de mi fuera oro, como si me fuese a desmenuzar en cualquier momento, como me cogías al salir de la ducha, o te quedabas embobado mientras leía mi novela, cada detalle, y cada segundo que lo que menos quería era comunicarme con otra persona que no fueras tu, mi vida, recuerdas cuando fue mutuo, cuando por un instante, un segundo los dos tuvimos ese sentimiento fuerte, ¿qué más puedo decirte? estoy sola.
Fue nuestra historia, y eso jamás nadie nos lo podrá quitar, fue nuestra y esos sentimientos siguen a flor de piel.
Fue nuestra historia, y eso jamás nadie nos lo podrá quitar, fue nuestra y esos sentimientos siguen a flor de piel.
Comentarios
Publicar un comentario