Leona en caza
No sé con que recuerdo quedarme
las noches en las que me duermo en donde ninguna se duerme, en tu pecho
en nuestros despertares, donde tu eres quien se despierta con los dedos entre mi pelo, peinándome, haciendo que me sienta reconfortada después de, menuda noche...
Nuestros cafés cuando pones un pie en el suelo y nos damos cuenta que la noche ha sido larga y no hemos descansado nada... Aun incluso, creo, que hemos podido cansarnos aun más, agotar todas esas energías que nos quedaba
También puedo ver como me agarras de la mano, esa fotografía que hace mi cerebro, si, de las fotos que nunca se olvidan ni se pierden ni se queman, las que están en mi cabeza, cuando cada vez que cierras los ojos y me tumbo en la cama, en lugar de ver ese gris de la oscuridad, creo vernos a nosotros.
También puedo quedarme con nuestros besos de despedida, porque quizá ese sea nuestro ultimo recuerdo, nuestro último beso, tras una noche de frenesí, después de habernos sentido nuestros, después de haberme dormido en tu pecho, después de haber sentido tus dedos deslizarse por mi pelo, mi cuello, mis brazos, mi vientre... Después de ese café juntos, uno tan encima del otro y los dos tan enamorados, después de esta noche, dame ese beso de despedida para poder irme con todos esos recuerdos a otra parte, darle vueltas. Para llevarte conmigo a todas partes
las noches en las que me duermo en donde ninguna se duerme, en tu pecho
en nuestros despertares, donde tu eres quien se despierta con los dedos entre mi pelo, peinándome, haciendo que me sienta reconfortada después de, menuda noche...
Nuestros cafés cuando pones un pie en el suelo y nos damos cuenta que la noche ha sido larga y no hemos descansado nada... Aun incluso, creo, que hemos podido cansarnos aun más, agotar todas esas energías que nos quedaba
También puedo ver como me agarras de la mano, esa fotografía que hace mi cerebro, si, de las fotos que nunca se olvidan ni se pierden ni se queman, las que están en mi cabeza, cuando cada vez que cierras los ojos y me tumbo en la cama, en lugar de ver ese gris de la oscuridad, creo vernos a nosotros.
También puedo quedarme con nuestros besos de despedida, porque quizá ese sea nuestro ultimo recuerdo, nuestro último beso, tras una noche de frenesí, después de habernos sentido nuestros, después de haberme dormido en tu pecho, después de haber sentido tus dedos deslizarse por mi pelo, mi cuello, mis brazos, mi vientre... Después de ese café juntos, uno tan encima del otro y los dos tan enamorados, después de esta noche, dame ese beso de despedida para poder irme con todos esos recuerdos a otra parte, darle vueltas. Para llevarte conmigo a todas partes
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